La cirugía es uno de los ámbitos donde es más probable que un paciente sufra un evento adverso. Estos incidentes incluyen complicaciones, infecciones u otros errores perjudiciales para el paciente. Incluso si no hay daño directo, se pueden provocar daños indirectos como interrupciones, retrasos u otras consecuencias, tanto para pacientes como para el personal.
El Instituto ECRI y el Instituto para Prácticas Seguras de Medicación (ISMP por sus siglas en inglés) publican un análisis en profundidad sobre los eventos adversos en cirugía, a fin de elaborar estrategias efectivas que ayuden a mejorar la seguridad del paciente.
Problemas comunes en cirugía
Con el fin de definir las estrategias, se analizaron 1.561 eventos relevantes entre julio de 2018 y junio de 2019. Estos eventos se clasificaron según el tipo de riesgo:
- complicaciones (31%)
- preparación del paciente o la sala (29%)
- material quirúrgico retenido (24%)
- contaminación (6.5%)
- fallo de los dispositivos médicos (5.1%)
- cirugía errónea (4.1%)
Dentro de esta categorización, se observaron una serie de patrones y temas comunes que se repetían a lo largo de los seis tipos de riesgo. Algunos de estos temas son:
- Los problemas de comunicación: la falta de comunicación, ya sea entre miembros del equipo de cirugía, con el encargado de programar la intervención o con el paciente, es una causa frecuente de errores que conducen a eventos adversos.
- La falta de un enfoque en equipo: enfocar los procedimientos quirúrgicos en equipo puede ayudar a evitar muchos acontecimientos adversos. Este enfoque es un elemento de una cultura de seguridad fuerte y se debe subrayar mediante ejercicios de formación de equipos.
- Dar prioridad a los eventos previsibles: hay eventos que son inevitables, por mucha preparación que se dedique. Por lo tanto, hay que centrar la atención en aquellas acciones que sí se pueden prever para minimizar el riesgo de eventos adversos, también de aquellos imprevisibles.
- La mejora de la calidad para reducir el riesgo: el personal sanitario debe aspirar a la continua mejora de los procesos ante cualquier problema que se presente, a fin de prevenir futuros incidentes.
Estrategias y recomendaciones para mejorar la seguridad del paciente
A partir de los datos obtenidos respecto a los incidentes en cirugía, la ECRI y el ISMP incluyen una serie de recomendaciones divididas en los seis ámbitos de riesgos clave antes mencionados. Estas estrategias incluyen recomendaciones sobre:
- Complicaciones: aplicar intervenciones de reducción de riesgo basadas en la evidencia, gestionar los riesgos relacionados con la anestesia o hacer formación para reforzar y refrescar habilidades.
- Preparación del paciente o la sala: implementar una evaluación preoperatoria exhaustiva, optimizar los horarios de cirugía o revisar los procedimientos de consentimiento informado.
- Material quirúrgico retenido: estandarizar los procedimientos, educación continua a los profesionales sobre buenas prácticas o inspección periódica del material quirúrgico.
- Contaminación: garantizar que los protocolos están actualizados a las directrices actuales y a las recomendaciones del fabricante, favorecer la cooperación entre el equipo de cirugía y el de esterilización o desarrollar un programa comprensivo de gestión de calidad.
- Fallo de los dispositivos médicos: hacer revisiones y aplicar protocolos de mantenimiento, formar continuamente al personal sobre su uso, establecer un proceso para reportar estos eventos y revisar los procedimientos de mantenimiento externos.
- Cirugía errónea: desarrollar procedimientos adecuados y monitorear su realización, concienciar al personal o implementar estrategias de conducta.